¿Un poquito harto
si puede andar uno, verdad?
Ladra el viejo mastín en la puerta
del cortijo, resuena en el horizonte la “voz” del noble animal haciendo señal de que existe. Que guarda y
vive por su pan y agradecido no para en cuentas que el temible anda por dentro,
tras de la puerta a sus espaldas, ahí está junto a él aquel al que habría de
dar el bocado, pero esas no son sus cuentas; el modus vivendi es su meta, no
hay otra (el que no come se muere) y hay quien negociando se la aporta, pero
hay leyes que no perdonan y son la Divina Justicia, que ya le pasara cuentas a
ese que a patas sueltas se regodea en los frutos conseguidos, aunque fuera a base de trampas.
Tradición de
malas artes, de abusos y cambalaches, de hacerse dueño de todo, de repartirse
entre unos cuantos lo que a todos corresponde.
… Lo mío es
mío y lo tuyo me pertenece, ya puedes estar contento que hasta trabajo te doy,
te permito cruzar pisando mis tierras, te dejo buscar el sustento y hasta que
vivas consiento, porque esto es mío, me lo dejaron mis viejos y que a ellos se
lo dieron los suyos porque les viene de lejos. Así que no pongas esa cara de
amargado ni descontento, compórtate como siempre, se creyente y noble, no
pienses mucho que hay cosas peores, cada cual tiene su sino; trabaja y no
tengas pena que aquí estamos de paso, saca tu virgen o ponle velas que yo
marcare los pasos y todo ira viento en popa y que no te falte la fe, mira: yo también rezo mucho…
Son tiempos
revueltos donde uno vuelca la cabeza contra todo porque la injusticia es
interminable, como el mal que engendran muchos. Esto no se termina y siempre
somos los mismos los que servimos de alfombras para que los listos no pisen el
barro. Ya está bien de negocios abusivos donde la mercancía es
pagada por debajo del coste, todos
queremos vivir y nos ampara el mismo derecho ¿Por qué siguen habiendo tantos, que
dando muestras hasta de más tontos, son los que mejor viven? ¿Quién ha puesto
las normas, para que sea tan fácil saltarlas por el cojo que a duras penas sería
capaz de andar solo? ¡Qué misterio de
vida! Mientras más años se tienen más difícil es creer de haber llegado hasta
aquí.
De vez en
cuando cavila uno ciertas cosas que más que aclararte, te aumentan las dudas.
El ser humano te enseña demasiadas veces sus miserias y vergüenzas sin
desnudarse o pretenderlo y ves con qué facilidad se pasa de la linde de dónde
anda el desespero a la otra donde se abusa del prójimo. Ya no es solo el
señorito, el “aperaor” y hasta el más triste de los gañanes en cuanto puede, te
traiciona y vende por lo que le den. Siendo bien fácil observar a quien o
quienes hasta ayer, sufrían los abusos y atropellos y en cuanto entran en el
círculo del poder son aún peores. Así que la rueda aumenta en vez de disminuir.
El ser humano
el peor enemigo del hombre.
26 de Septiembre de 2.015
día de reflexión. A ver qué nos
espera.

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